En un hiper me ofrecen un suelo laminado “muy barato”: me interesa?

De verdad es el mismo producto? Normalmente no lo es. Sólo lo parece.

Vamos por partes: Un suelo laminado, está compuesto por elementos bien diferenciados:

1.- Base de contrabalanceo que da estabilidad al conjunto. En estos suelos “baratos” o no existe o no tiene la consistencia suficiente.

2.- Tablero soporte con una densidad mayor de 900 Kg/m3 que aporta estabilidad y resistencia mecánica. Hay aditivos que mejoran sus cualidades frente humedad, dilatación,etc …  El espesor del tablero tiene su importancia, pues los sistemas de unión no funcionan bien por debajo de 7 mm.

En los suelos “baratos”, la densidad no llega a 750 kg/m3 y a veces ni siquiera a los 600 Kg/m3. El espesor del tablero baja hasta los 6 mm, y no hay aditivos hidrofugantes o resinas de calidad que le aporten estabilidad.

Consecuencias de esto:

–          El suelo hincha frente a la humedad por lo que se levanta y se despega la capa decorativa.
–          El suelo dilata, por lo que pronto resulta inservible.
–          El tablero no tiene consistencia para soportar el mecanizado: las juntas se abren.

3.- Capa decorativa. Su calidad se define por un acertado y actual diseño, sincronización, veteado y efecto relieve, variedad de lamas distintas para evitar el efecto de monotonía, imitación del poro, etc…

Hay que estar especialmente atentos a la sincronización del dibujo con el relieve del tablero e incluso con el poro.

En los suelos de calidad, el bisel mantiene la capa decorativa y la capa protectora. Por el contrario en los suelos “baratos” el bisel está simplemente pintado y en algunos casos, el tablero está desnudo, por lo que no tiene protección alguna, lo que provocará que su comportamiento va a ser muy deficiente.

Los suelos “baratos” presentan unos diseños anticuados, monótonos, malas imitaciones, sin sincronización, …

4.- Capa protectora con diversos tratamientos: antiabrasión, antirayado, estructurados,..

Muchas veces se argumenta que el suelo es AC-4, AC-5 o incluso un AC-6, como si fuera una medida de la calidad del suelo. El AC-X sólo tiene relación con la resistencia a la abrasión por lijado y nada tiene que ver con su estabilidad, que hinche, despegue, se raye, soporte golpes, se levante, no ajuste,etc, etc. No nos engañemos, la resistencia a la abrasión por lijado NO es la clave, por que hoy en día está tecnológicamente muy resuelta.

5.- El conjunto está encolado y mecanizado y debe tener unas tolerancias muy estrictas para que no se noten saltos o aperturas.

Los suelos “baratos” no están bien mecanizados pues no cambian las herramientas con la frecuencia debida, no están bien ajustadas y como consecuencia, las uniones no son buenas por lo que una vez más contribuyen a que el resultado sea pésimo.

Las Tiendas especializadas dan una garantía sobre el producto por que ellos mismos lo instalan y conocen lo que venden.

Lo triste de estas ofertas es que el usuario desconoce que el producto que está comprando en dichos centros es muy distinto y no cumple sus expectativas. En resumidas cuentas, ofrecen productos poco fiables, con comportamientos   inestables que, a corto y medio plazo, convierten una zona habitable en un verdadero suplicio para el usuario, hasta el punto de entrañar peligro de cortarse con los desconchados (suelos levantados en sus juntas, “cejas”, suelos “atejados”, hinchados, juntas abiertas,  etc.)

Por lo tanto la realidad es que estas ofertas no son tales por que simplemente se trata de otro producto, carente por completo de calidad y cuyo resultado va a ser deficiente con seguridad.

Es mejor un suelo AC-5 para un uso residencial?

La certificación de un suelo como AC-5, tiene relación sólo con la resistencia a la abrasión. Indica exclusivamente las vueltas de una superficie abrasiva (lija) normalizada que soporta el material antes de perder su capa decorativa superior. 

  • no tiene relación con el comportamiento frente a la dilatación. Característica crítica en un suelo laminado para evitar que se mueva, levante y finalmente se tenga que cambiar.
  • no tiene relación con el comportamiento ante la presencia de humedad. Característica crítica de un suelo laminado para evitar que hinche ante el mínimo cambio de humedad.
  • no tiene relación con el comportamiento frente al impacto. Para evitar que se marque ante la caída de objetos, tacones,..
  • no asegura una buena homogeneidad y comportamiento del tablero base. La calidad del tablero base es la que define el 80% del comportamiento de un suelo.
  • no asegura una buena ejecución del mecanizado de las uniones. Un mecanizado perfecto, con los cambios de herramientas en el momento adecuado, es lo que nos garantiza una perfecta unión de las tablas.

Preguntas:

  • Un suelo AC-5 es más duro?

No, la dureza frente a la caída de objetos o los tacones, depende de la densidad del tablero base y no de la resistencia a la abrasión del overlay. La resistencia al rayado tampoco tiene relación con estar certificado como AC-5.

  • Un suelo AC-5 soporta mejor la humedad?

En absoluto, no tiene ninguna relación. Se da incluso el caso paradójico de que un suelo AC-5 con un tablero deficiente, hinche y se curve más ante la presencia de humedad.

  • Un suelo AC-5 es la mejor elección para un uso residencial?

Las condiciones de resistencia a la abrasión que definen un suelo como AC-5, nunca se van a dar en un domicilio particular por lo que estamos adquiriendo una cualidad absolutamente innecesaria.

Los suelos AC-5, acompañados de otras características, (densidad y calidad del tablero, calidad del mecanizado,…), que normalmente estos suelos no suelen poseer, son exclusivamente adecuados para zonas de alto tránsito como aeropuertos, museos,..

No tiene ni siquiera relación con la resistencia al impacto o al rayado. Además el grosor del overlay va en detrimento de la calidad y transparencia del diseño. Fabricar un suelo AC-5 es relatívamente económico, pero no nos aporta nada apreciable para un uso residencial, donde lo que necesitamos es un tablero de calidad, un diseño nítido y una buena ejecución del mecanizado.

Tarimas y Calefacción por Suelo Radiante

Reglas Generales para el uso de Tarima de Madera en combinación con suelo radiante (mediante agua o eléctrico)

Instalar Tarima de Madera sobre suelo radiante se puede conseguir fácilmente y añadirá una mayor comodidad a su hogar.
Al instalar un piso de madera en combinación con calefacción por suelo radiante es necesario seguir una serie de normas específicas.
La madera es un material natural y puede deformar (reducir o aumentar) cuando cambia el nivel de temperatura o humedad.
Es, por lo tanto, muy importante que el sistema de calefacción radiante se utilice correctamente.
Condiciones especiales y reglas para la instalación de una tarima de madera en combinación con calefacción por suelo radiante

Con calefacción por suelo radiante mediante agua caliente: El espesor de la solera de hormigón aplicado sobre las tuberías de calentamiento debe ser de al menos 30 mm.
• El protocolo de calentamiento debe seguirse independientemente de la temporada para lograr la humedad adecuada. La obra debe estar terminada al menos 28 días antes de encender la calefacción radiante.
El porcentaje de humedad del solado de hormigón no puede ser mayor que 1,5% antes de que el suelo de madera está instalado.
Este porcentaje de humedad no puede ser mayor que 0,3% con respecto a un suelo de anhidrita.
• Los suelos de madera deben aclimatarse durante al menos 48 horas en su embalaje sin abrir, en la habitación en la que se van a instalar.
Apague el sistema de calefacción central dos días antes de que el suelo de madera se va a instalar. La temperatura ambiente, no puede ser inferior a 18 °C cuando el suelo está siendo instalado.
• Se recomienda utilizar una base perforada para instalar un piso flotante y, si es pegado, utilizar un adhesivo libre de agua. Para obtener más información consulte a su proveedor de adhesivos.

• Cuando el suelo de madera se ha instalado, la calefacción por suelo radiante se puede poner en funcionamiento de acuerdo con el protocolo de calentamiento prescrito.

Protocolo de calentamiento durante la primera vez que se utiliza el sistema:
• El primer día  se debe fijar la temperatura del suelo radiante en 20 ° C. La temperatura posteriormente debe aumentarse en 5 º C cada 24 horas. La temperatura del sistema no puede ser superior a 45 ° C y la temperatura del suelo no debe pasar de 28°C.
Esta temperatura máxima debe mantenerse durante unos pocos días. Es importante conocer el espesor de la capa de obra para calcular el número exacto de días. Si la capa es de 5 cm de espesor, esto significa que usted debe mantener la temperatura máxima durante 5 días. El número de días es, por lo tanto, el mismo que el número de centímetros que el grosor del suelo.
• El procedimiento debe seguirse en el orden inverso, cuando el sistema es desconectado. Recomendación:
no ajuste el termostato a un nivel bajo en la noche y de nuevo a un nivel alto en la mañana para evitar al máximo las fluctuaciones de temperatura.
• El procedimiento total dura aproximadamente 14 días. Durante el proceso, se debe tener una buena ventilación en todas las habitaciones, de forma que la humedad que se libera puede ser evacuada.
• Las mejores condiciones para un suelo de madera es una humedad relativa del aire entre el 40% y el 65%. El agrietamiento puede ocurrir cuando la humedad relativa del aire es más baja, por lo que el uso de un humidificador puede ser necesario. A pesar de estos medidas, hay una pequeña posibilidad de que se puedan producir pequeñas grietas cuando se utiliza la calefacción por suelo radiante especialmente en invierno.
El haya, fresno, arce y jatoba son tipos de madera que se agrietan fácilmente y por lo tanto, no se recomiendan para utilizar con calefacción por suelo radiante.